Templo construido bajo patrocinio de Francisco de los Cobos como panteón anexo a su palacio de Úbeda, en la actualmente llamada plaza Vázquez de Molina.
Es un templo funerario. La compleja decoración escultórica de emblemas y ecudos nobiliarios de la fachada principal y del interior, encierra un simbolismo funerario que conduce a la finalidad del espacio centralizado de la cripta acogida en una grandiosa y simbólica rotonda de forma circular, la más perfecta para expresar la Unidad o esencia infinita emanada de la uniformidad y Justicia de Dios, según la tratadística arquitectónica renacentista